Me hundo entre las burbujas del agua, provocadas por dedos
curiosos
de un niño que se asoma al mundo de espejos húmedos
buscando una certeza a la que agarrarse
tengo cicatrices en la tripa
de abrirme el canal en busca de mierda que huela bien
me araño el esternón y rebaño cada pedazo de sentimiento que
valga para fumar
me quedé entre el humo de aquellos días
me quedé atrapado entre redes invisibles y anzuelos de
melancolía
siempre pico, como buen pez
nunca se me quita el hambre
si te digo que el aire me ahoga y el agua me oxida
no te miento
ya no soy nada
hay más de mí entre los espacios de estas palabras y estas
letras
que en cualquier poema de tristeza
nadie me enseñó a vivir
pero aún menos a morir viviendo
nadie me enseñó qué hacer cuando se te olvida llorar
nadie me enseñó a volver a nacer
nadie me enseñó a como dejar de querer desaparecer
nadie me enseñó como callar a mi cabeza
nadie me enseñó a poner los pies en la tierra
nadie me enseñó a desaprender
los años pesan, porque cargan con historias de miedo
llevo toda la vida deseando que alguien me mire por dentro
me da miedo hacerte daño
no sé si soy capaz de querer
no sé dejarme llevar
todo en mi cabeza es información
todo tiene que tener sentido
me acostumbré a sobrevivir pensado y ahora soy incapaz de
parar
tan solo quiero llenarme de agua
que el silencio me invada
tan solo quiero escuchar el eco de las profundidades
dejar de razonar
no ser
parte de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario