31.5.20

Rosa marchita



No existen dos pieles iguales, ni diferentes, ¿no crees?
No sé por qué me preguntas algo sin ni siquiera preguntarme cualquier cosa.
A veces creo que me has elegido por algo en especial, a veces creo que soy diferente a cualquiera, a veces creo que llevo mucha más luz de la que pudiese controlar. Y a veces, creo todo lo contrario.
Sigo sin saber cual es tu pregunta.
Lo único que busco son respuestas a preguntas que no conozco.
Entonces lo que buscas no son respuestas, sino preguntas. Aunque debes de saber, que toda pregunta es una respuesta ante una duda anterior, y que toda respuesta es la esencia de una nueva pregunta.
Entonces, ¿de dónde nacen las dudas y de dónde provienen las respuestas? Si no existe un principio, si todo esta conectado, si una respuesta es una nueva duda y una duda es una nueva respuesta, qué es lo que debo buscar.
A Mí, todo proviene de mí, yo soy la esencia de donde provienen todas las dudas y hacia donde van todas las respuestas. Es lógico en cierta manera, yo creé todas las cosas, y creé a todo el mundo, y te creé a ti, por tanto todas las dudas provienen de mí, y todas las respuestas acaban volviendo a mí. Algunas se acercan más a mi verdad, y otras se alejan otro poco, pero todas provienen de dudas que han sido infundadas por mi esencia en vuestras vidas.
¿Y cómo te encuentro?
Lo acabas de hacer, sin darte cuenta, sin ser plenamente consciente, incluso puede que sin quererlo. El hecho de tener dudas y respuestas, y reconocerlo, te acerca a mí. El hecho de dudar de mi existencia, ya te hace estar presente en lo más profundo de mi Ser inigualable. Debes concentrarte en tus preguntas, buscar tus preguntas, tener claro qué es lo que buscas conocer, y yo te daré las respuestas con el tiempo, en cualquier forma de comunicación. No huyas de tu incertidumbre porque así, huyes de mi, pero como bien sabes, huir de ti mismo es imposible, y huir de mi, todavía más.
Cómo se puede estar seguro de lo que uno busca sin saberlo.
Nunca lo has sabido, pero has tenido fe
Acercarte siempre implica alejarte de algún otro punto.
Si te acercas a mí te alejarás de todo, si te alejas, te acercarás a mí.
¿Y si me quedo inmóvil?
Conocerás entonces para qué creé este lugar.
¿Para morir?
Para amar a la muerte.


No hay comentarios:

Publicar un comentario