Ya no me queda nada.
Hay una diferencia que lleva existiendo por casualidad desde que el primer pensamiento negativo redujo mi mente a cenizas, y es que antes me gustaba, pero ahora no me queda nada.
Me encuentro encerrado entre la nada y la nada. Y estoy cansado de escribir por si pudiese ayudar a alguien al leerlo, que le den a las personas.
Me han hecho cansarme de vivir, y de la vida. Si ya no me queda ni realidad, por que debería seguir luchando, por que debería seguir intento ser un buen humano, comportarme bien, ayudar a la gente y hacer lo correcto, por que debería intentar salvarme si realmente no existen los milagros.
El mundo, la vida humana, se acaba. Poco a poco nos pudrimos y nos vamos matando cada de vez de maneras más inhumanas, más frías, más horrorosamente premeditadas. Me han bastado 18 años en esta sociedad para darme cuenta de que no existe el futuro, de que el pasado nos consume, a mi, a ti, y a todos. No espero que nadie entienda ni una sola letra de toda esta mierda, porque sé que es imposible llegar a sentir lo que siente otra persona, y qué cojones, se que es imposible a día de hoy que alguien sienta las cosas con la misma intensidad que yo, y si me equivoco, ojalá me lo demuestren.
Me he agotado, me he roto todos los huesos que una persona puede romperse y sencillamente ya no me mantengo en pié, no tengo fuerzas, no tengo miedos que me empujen hacia delante.
Es gracioso contemplar el mundo y darse cuenta de que todas las putas personas de mi alrededor se mueven lentamente azotadas por el miedo, intentando creerse dueñas de sus vidas, cuando no son más que un producto en oferta esperando su fecha de caducidad.
Mis pulmones se han quemado de tanto respirar suavemente, intentando hacerme ver que puedo llegar a sentir algo que no sea la puta soledad del mundo concentrada en mi pecho.
Mi cabeza se ha roto en mil pedazos intentando entender qué cojones me pasa y como coño me puedo acoplar a este mundo. Y creo que tengo la respuesta, no puedo.
Sencillamente creo que no es la era de las personas sensibles, y que la selección natural está haciendo su trabajo, en un mundo en el que los que sobreviven son los que menos empatía tienen, los empáticos, por puro sentido común, acaban muriendo. Y bueno, yo siempre he dicho que quiero lo mejor para la humanidad, y si la humanidad ha elegido su camino, que menos que dejarle vía libre y guardarme mis opiniones y sentimientos para otra ocasión.
Ojalá fuese como los demás, ojalá fuese una persona como todas las personas que veo a mi alrededor, ojalá sufriese por lo que sufre todo el mundo en vez de ser un puto arcoiris que lo único que sabe hacer es emocionarse por todo. Basta.
Me ha estallado el pecho de tanto guardarme lo que siento, de tanto aparentar ser inocente, bueno, educado, incluso imbécil, me he cansado de darle oportunidades a una utopía.
Podéis llamarme inmaduro, podéis pensar que no tengo aguante, que soy demasiado débil, que no estoy bien de la cabeza, que solo intento llamar la atencion, que en el fondo no es para tanto. Tendríais razón en todo, porque el que está fuera de lugar soy yo, el que no pinta nada aquí soy yo, el que no sabe vivir soy yo, el que desea su propia muerte soy yo, el que no sabe sentir soy yo, el loco soy yo, yo soy el culpable de todo lo que me ha ocurrido, y yo soy el único responsable de ponerle solución.
Lo único que sé, es que yo no valgo para vivir en este mundo.
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