Parece que volvemos a convertirnos en silencio. Parece que volvemos a quedarnos a solas.
El crujir de las gotas sobre las lentillas del cielo se rumorea que proviene de dentro.
De dentro de mí.
La diferencia entre creer y querer no es más que el "yo te quería", en los pequeños suspiros de universo que se condensan en jodidas eternidades es donde se encuentran los seres humanos.
No somos más que lo que creemos ser, sólo somos "yo te quería".
Somos pasado porque del futuro vienen cada noche los gorriones, a preguntarnos el por qué del miedo.
Somos futuro porque no existe un solo verso que viva libre de toda melancolía.
El por qué del vacío, del eterno cuestionamiento atómico, el por qué del orden de las ideas o el razonamiento de los materiales, la tremenda intriga que produce desconocer, es lo que nos va matando sin piedad.
Si tan sólo somos entes, enteros o sin entender, si tan sólo somos "yo te quería".
Seamos pasado, futuro o presente nunca sabremos el por que de la existencia del tiempo.
La parálisis, la inmovilidad, el miedo a flexionar extremidades, el miedo a escribir o la horrenda sensación de explosión en medio del pecho al intentar latir, son algunos de los ejemplos que convierten esta realidad en pequeños suspiros de universo que se condensan en tremendas eternidades.
16.3.16
Por qué
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario