15.12.13

Fuiste capaz de entrar y no salir

Fuiste capaz de arrancarme mil lágrimas y ni un solo recuerdo, fuiste capaz de hacerme creer en algo que no existe, fuiste capaz de hacerme creer en mi. Todavía recuerdo mi primer beso y el tuyo, porque no es nuestro, no quisiste que lo fuera. Me has demostrado que en la vida hay que luchar para no hundirse y no tener miedo de soñar, pero te contradices, la angustia y curiosidad que siento al pensar que no te olvido pesa demasiado.
No es quien estas pensando, eres tu. A veces me pregunto cómo coño puedo sentir esto en esta proporción, en proporciones tan diferentes, en vacíos sin fondo que solo se llenan de preguntas, de ti, de mierda.
Cuando te veo solo pienso una cosa, esa chica es demasiado especial para mi, supongo que mi cabeza me responde aunque no la escuche, a veces me río por no llorar. Piensa en cómo una persona que no tiene nada es capaz de vaciarse, en teoría es imposible, pues yo lo hice. Todas estas palabras que estoy escribiendo en este momento sabes perfectamente que no tienen sentido, de hecho dudo que lo vayas a leer algún día, pero si es así, que sepas que no soy nada, que hubo un tiempo que creía en mi, hubo un tiempo que incluso pensaba de colores las ideas. Pero tu no tienes la culpa de que las circunstancias de las situaciones que me rodeaban y te rodeaban fuesen tan caprichosas, supongo que es cosa del viento. Me cuesta usar la palabra "nos",  ¡no veis que no tiene ni el mas mínimo sentido! No tengo sentido, ni cabeza, ni olor, ni pétalos, ni cuerdas, ni banderas, ni sentimientos, no. No puedo usar una palabra que nos una porque dentro de mi conciencia, ésta me dice que nunca volveré a abrazarte de la misma forma, y eso, eso, no sabes lo que duele y marchita mis pétalos, mis sentimientos, mi olor, mi cabeza, mis banderas, mis cuerdas, mi puta manía de quererte hasta el fondo de mi pozo. Querer, odiar, no son tan diferentes. Uno puede odiar por querer, y querer por odiar al odio, pero nunca puedes querer la sensación de odiar a tu querida, porque entonces, te destruyes, cada pétalo, cada cabeza, cada bandera, todo, se ha resumido en cuatro líneas verticales de antebrazo y sueños rotos. No exagero, siento de verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario