16.9.19

Conversaciones II

Chica, he conocido demasiadas mujeres y me acuerdo de muy pocas. De las que me marcan, supongo, para bien o para mal. 
Casi siempre para mal, creo. 
Me enamoro de imposibles. 
Mi vida se ha convertido en algo práctico, es como si estuviese atravesando un puente y no tengo muy claro lo que hay al otro extremo. 
El caso es que mientras dura el durante me siento raro, me asfixio por exceso de aire. Es como si estuviese cayendo desde el cielo, realmente estoy volando, no sé si conseguiré desplegar las alas antes de matarme, pero ahora estoy volando y supongo que es lo que cuenta. 
El caso es que vivo acojonado. Porque no puedo evitar pensar que estoy cayendo a toda hostia, que quizás voy demasiado deprisa. 
Y es ahí cuando entra ella, ¿sabes?
Es ahí cuando su imagen se me viene a la cabeza en medio de todo el sueño, el frio y la ansiedad. Y me calmo. 
Me calmo imaginando que me cuida y que la cuido, y suena absurdo, porque sé que al pensarlo ya no ocurrirá. Como todo. 
La vida siempre se las apaña para darme algo diferente a lo que yo pienso. 
Pero yo que sé, me calma. 
Todos los inviernos necesitan una chimenea, sino no es más que frio. Y el frio que no se comparte, quema. 
Por primera vez en mucho tiempo no tengo ni idea de lo que necesito, solo quiero ganar pasta, ascender, cubrirme de plata hasta saciar todo el ego, y cuando duerma, rematarlo. Quiero perderlo todo ganando. 
Escucho música fría, camino de manera fría, me relaciono de manera fría. 
Me mantengo frío para no derretirme. Y puede que con ella no me contenga. 
Tengo ganas de ser agua en un río que nadie conozca excepto ella. 
El mundo ahí fuera te devora, como si fueses una mierda pegada a una suela, te limpian con un palo y te arrastran por el suelo. 
La vida es una mierda, por eso es tan importante idealizarla. 
Si no sueñas estás muerto. Uno de mis pasatiempos es enamorarme de momentos. 
Creo escenarios perfectos con quien se lo merece y en mi cabeza siempre suena una música que graba ese recuerdo en mi mente para siempre. 
La vida está hecha de canciones que nadie puede interpretar. 
El tiempo es demasiado valioso como para no perderlo contigo. 
Creo que me estoy haciendo de piedra. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario