5.10.17

24 horas, menos

Intento rebuscar entre el vacío que nos separa 
un motivo
una dirección del viento 
un soplo detrás de la oreja que me señale
hacia dónde cerrar mis ojos
y relajar los labios
esperando un beso tuyo, o de la vida
un beso de tu vida
un latido en el pecho

me derrito por dentro simplemente al sentirme, al no poder evitar sentirte
al imaginarme sentirnos
me dejo llevar
entre los ríos de mi mente, los placeres de las emociones, el orgasmo de sentir

me arropo entre recuerdos, soy una nota sostenida en un mundo lleno de pergaminos llenos
tan solo quiero formar parte de alguno
y dejar de desafinar

vivir, es como tocar un instrumento
siempre habrá alguien que lo haga mejor que tú
nunca dejarás de aprender
si te descuidas, se te olvida
como las primeras canciones que te aprendes

cada cual, tiene su manera de tocar
cada uno, lo hace como puede
y las lágrimas firman cada nota desde el principio de los tiempos
hasta que se entierre aquel sonido

me imagino el sonido de tu música como el arropador rugido del mar
imagino sentir en el centro de mi piano,
entre las teclas rotas y las escaleras desafinadas,
una simple nota, tímida
una melodía repetitiva que cuenta una historia de miradas perdidas en el horizonte
el humo de los barcos a vapor
las estelas en el mar
los caminos que se funden entre agua y espuma
la cantidad de palabras que escondo en botellas de cristal por miedo a que la marea me las devuelva
o perderlas en la arena y que a su vez
pierdan el sentido

abrirse el pecho es decir lo que sientes
confiar da miedo
nunca infravalores los momentos,
nunca sabes cuándo todo cambiará
y ya no podrás ver lo mismo

haz fotos a cada recuerdo, y guárdalas en el baúl oxidado al que siempre acabas recurriendo
para escribir más papeles en blanco
intentando que sea el cristal de la botella 
el cuello que anhelas oler antes de dormir

recuerda cuando dormías con su camiseta
abrazada en sueños
recuerda, que el presente te odia y aleja a quien quieres
lejos de ti

recuerda lo que hiciste, y dejaste de hacer
recuerda qué es lo que quieres
recuerda cuántas veces te has olvidado de decir te quiero

recuerda que ya no sabes escribir
que el sueño te atrapa
que esperas lluvias imaginarias
que todo el mundo es reemplazable, 
y si están contigo
es porque vales

y si no están
por qué lo dirá el tiempo. 

Hoy he comprendido 
que gritar solo sirve para que te dejen de escuchar
que querer es tolerar
aceptar que siempre te vas a equivocar, al igual que los demás

hoy he humanizado lo que siento
he visto como dos estrellas chocan para acabar brillando más
he aprendido a dejar pasar palabras
y a quedarme con las que valen

floto rodeado de pensamientos que intentan hundirme la cara bajo el agua
y que se me meta el agua por la nariz
me da miedo abrir los ojos debajo del mar
una vez lo hice
y al salir solo conseguía ver borroso

me asusté
me asusto fácilmente
me asusto yo mismo
mi cabeza me asusta
mi mente me asusta
mis pensamientos me asustan
mi sombra me asusta
vivo en un susto constante

tan solo quiero que un árbol me recoja entre sus ramas y que sus raíces escarben entre mi carne hasta agarrar mi corazón
y que hagan que deje de latir tan mal
necesito sentirme
y a la vez lo único que quiero es dejar de sentir todo esto

ya no encuentro un propósito para dejarme caer
y tampoco para permanecer en pie
no me encuentro en ninguna parte
ni dentro, ni fuera
todo son dudas, todo son miedos
todo me duele
nada me cura
nada me basta
soy un pozo sin fin
el único sonido que se escucha al final de la oscuridad es un "no sabes cuánto te quiero" constante
acompañado de una bofetada

el problema de ser yo, es simplemente ser yo
el olor a podrido que emana de mis costillas anuncia la catástrofe
por mucho que deje de fumar, todo se vuelve negro
vomito palabras llenas de veneno
me atraganto con verdades
no soy lo que aparento
por dentro, 
huelo a sangre caliente, se escuchan gritos, hay huellas de pies descalzos por todas partes
golpes repetidos en bucle
cada bofetada de mi padre impregnando las paredes de mi estómago
un nudo formado por náuseas 
mierda acumulada hasta en las propias pupilas
regalos rotos
sueños rotos
corazones rotos
latidos a medias
lágrimas ahorcadas
gusanos que se alimentan de la poca carne comestible que me queda
huesos que se rompen tan sólo con mirarlos
piel blanca, para camuflarme entre las nubes
dientes amarillos
demasiado pelo
demasiado gordo
poco pelo
complejos
odio
lamentos
vicio. Pena. 

Nunca termino lo que empiezo. 
Soy un disfraz, de un disfraz, de mí mismo. 
Ya no tengo miedo, ahora pruebo el terror. 
No tengo nada que ocultar, es lo que intento gritar, que son las cicatrices las que no me dejan salir, las que me ocultan a mí. 


Quiero reventar. 

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