21.2.17

Cristales

Mirando por la ventana, pensaba en las nubes que pasaban y en el porqué de ya no encontrarles forma. Recuerdo cuando las gotas se deslizaban y me llenaba de emoción apostar por cuál llegaría antes, por cual desaparecería y no volvería a ver nunca más. Muchos años después, entendí que las personas importantes son como las gotas de esa ventana, solo que en vez de apostar por ver cuál de todas desaparecerá por culpa del propio movimiento, arañas el cristal dejando tus huellas y algunas gotas desde tu lado del cristal, como el puro reflejo de la soledad, producto de tus lágrimas al ver que no puedes hacer nada para que no se vayan, y no volverlas a ver.
Quisiera hacerme un mar de lágrimas, guardarlo en el pecho e invitar a tu recuerdo a darse un baño con mi dolor, bajo la luz de la luna. Quisiera saber, donde se paró el tiempo, y quedarme con el grano de arena que se quedó justo al límite entre presente, pasado y futuro.
Quiero inventar mi propio alfabeto, para escribirte sin que mis palabras te recuerden a nadie más que a mí.
Quiero inventar mi propio instrumento, para cantarte canciones que sólo yo pueda tocar.
Quiero inventar mis propios besos, para que te pases la vida contando nuestra historia.
Quiero equivocarme tanto y que pasen a la historia mis aciertos.
A veces me gustaría ser capaz de dejar de intentar hacer las cosas bien, pero de igual forma que mi mente me obliga a respirar, me veo retenido entre la responsabilidad y la culpa.
Me acuerdo de ti, y joder, fuiste el error más grande de mi vida, y sin embargo nunca me sentí tan vivo. Por un momento pude parar el tiempo, escoger mi gota favorita, hacer que traspasase el cristal y que en un completo silencio pasase a ser una de mis lágrimas. Por un momento fui el último grano de arena de aquel reloj, disfrutando de la grandeza que implica que todo el tiempo esté en tus manos, que todos los demás granos de arena dependan de ti para significar algo, ser el elegido, al que todo el mundo espera, la razón por la que existe el reloj. Y a pesar de todo lo bueno, ser plenamente consciente de que después de eso, no quedará nada, nadie se acordará de ti, porque realmente no eras más que un grano de arena en un vidrio en el que estas condenado a subir y bajar sin ni siquiera saber por qué, y lo más irónico de todo, es que justo después de caer, y de disfrutar del silencio del limbo que no es más que lo que tarda en volcar una vida, tú, el grandioso último instante de tiempo, te conviertes en el primero en caer, y por tanto en el primero al que olvidan. El primero que pasa toda su vida volviendo a intentar conocer ese instante de tiempo en el que todo carecía de importancia negativa, y la vida no era más que una metáfora de la idealización del presente.
Y yo, todavía te busco. Pero ya hace tiempo que mi reloj se rompió, y dejaron de darle la vuelta.
Ahora vivo coleccionando los trozos de cristal que me voy encontrando por el suelo, y a mi paso, miro a mi alrededor y veo como todo el mundo busca los suyos desesperadamente.
A pesar de todo, he aprendido que tenemos infinitos trozos de cristal, y que no es más que el miedo a una nueva rotura, lo que nos aleja de buscar trozos que encajen con los nuestros aunque no sean precisamente los que se rompieron por aquel entonces, pero así, al menos, no perderemos la arena.
Uno se da cuenta tarde

de que el tiempo es inmanejable

de que las cosas llegan

justo cuando menos las esperamos

y de que las cosas se van

justo cuando más esperamos que se queden
.
Me he dado cuenta tarde

de que no he sabido querer

he intentado hacer amor

he intentado moldear el amor

he intentado, con todas mis fuerzas

controlar el tiempo

abrazar cada grano de arena que se escapaba por el delgado cuello de nuestro pequeño mundo de cristal

crear algo perfecto

jugando a esconderme de Dios

he sido egoísta

he mentido

me he engañado

he hecho daño

y lo peor de todo,

no he confiado en ti.
Pero cómo confiar

con tanto dolor alrededor

cómo estar en paz con tanto caos

cómo no intentar tocar el cielo cuando en el suelo me arde el alma

qué se supone que se debe hacer

para dejarse llevar y seguir vivo a l
a vez.
Qué se supone que debe de hacer un grano de arena
para vivir dentro del reloj
y no acabar ahogándose.
Cómo puedo encontrar mis cristales
si no me queda tiempo dentro
cómo dos relojes pueden abrazarse
si no marcan la misma hora.
Cómo pueden besarse, sin acabar con los labios cortados
cómo pueden juntarse, sin que la arena
se confunda de lugar
se pierda
se mezcle
se abandone.
De qué sirve saber amar
si los demás no quieren aprender a ser amados.

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