Escondido aroma de terror
desde las lluvias de enero, hasta diciembre
palpitas las heridas de tu alma
palpando aquellos latidos, de algo llamado
amor perdido o sin hallar
Confundido y perdido en tus propias venas
añorando cada esquina de pladur
de aquella habitación, en la que sabes y no sabes
que fuiste feliz o no sentiste vida alguna
Bailando entre las gotas de azufre
quemadas pupilas de algodón
no quedan risas, no quedan vidas
engañadas en la conciencia de lo entendido
Y cuando amargas verdades mi mente confundida amanece
se estremece podrida en el soñar
porque mi ser ya no sabe ser el eje de tus ojos
y las manos porque no saben amar
Mi poesía se confunde con mi espíritu, mío
o tuyo en la almohada fría
mi poesía se pudre conmigo, porque mi alma no es mía
porque mi alma perdida me guía
No quiero aprender a llorar
si no lloro desconsolado por el perdón divino
por mis pecados incurables, o por confiar en inconfiables
o por amar a seres fríos
Si la lucha entre el saber y la ignorancia
desprende del cielo melancolía
si esta vida no es mía no es de nadie
pues entre comas he aprendido a renacer
Esta muerte la comparto con tus huesos
tormenta de alquitrán en tus encías
muere el viejo invierno cada vez
que me atrevo a despertar en mis pesadillas
Eterna lucha de mi ser o no ser mío
de curarme en pequeños sitios
u olvidarme por vencido
por la lucha de mi ser o no ser mío
Y no hay finales que reflejen agonía
ni principios suficientes para ver
que mi amado brillo de esperanza
es quererme siendo bueno de querer
No me olvides, pequeña niña
te veo en el cielo y te abrazo
cuando llueve recojo tus lágrimas
para poder verte entre comas renacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario