Esperanza en la espera de empezar con buen pié el siguiente tropezón, de seguir anclado a los anclajes de mi corazón marchito por la angustia
por la angustia de existir sin ser
el miedo no es más que el impulso de la conciencia a ser realista
no es más que chocar con los límites del muro
si todo fuera tan fácil como aprender a tocar la guitarra
o si nada fuese tan difícil como parece
no tendría sentido sentir todo y nada a la vez
escribir sin pensar en las consecuencias de mis actos, ni siquiera en las consecuencias de lo que escribo
hoy no estoy inspirado en los cementerios
no estoy reflejado en la muerte de los cuerdos
no estoy descompuesto en el estómago de aquel cuervo que me arrancó los ojos
con su enorme pico de realidad e indeferencia dañina
no me gustan las historias con finales felices
de hecho no me gustan las historias
soy más de vivir de verso en verso esperando a que alguna estrofa me acompañe
no sé vivir siendo yo el que vive aquí dentro
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