3.1.14

En la oscuridad continua, y fría

Mis manos vuelven a temblar frente el papel de siempre, miles de ideas recorren mi mente, pasan por mis ojos como las olas en la playa, como el agua volviendo al mar, como si echase de menos la espuma. Ya no encuentro orden alguno a las letras, ya no forman palabras, solo son susurros perdidos y con miedo a la oscuridad. No encuentro sentido a mis ideas, ni ideas que definan mis sentidos. Me cuesta ordenar los sonidos, las luces, los acentos, creo que me estoy apagando, puede que sea tan solo un eclipse, pero siento que me pierdo. Cada tecla del piano de mi vida se rompe, cada cuerda de la guitarra de mi mente se estira hasta romperse, cada palmo de mi existencia se olvida. Mis manos se encogen, creo que no quieren escribir mas, creo que quieren dormir para siempre, solo siguen un movimiento. Vivo en un barco que nunca atraca en ningún puerto, los recursos se acaban, y cada vez hay más agujeros y entra mas agua dentro. No hay capitán, destino, ni brújula, sigo las nubes que me gustan, cuya forma me resulta familiar de alguna película de mi infancia. De pequeño no entendía como los barcos podían flotar sin caerse hasta el fondo del mar, ahora se que hay muchos que no lo consiguen, y que viven en la oscuridad continua, y fría, de la muerte lenta de su metal.

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