Seco, desértico, así es mi interior, soy un reloj de arena. Cada molécula dentro de mi está pintada de negro, como mi alma. Sufro porque nadie me comprende excepto un papel y un abrazo. Sufro porque sufrir es mi destino y es lo que mejor hago. Dejadme sufrir en paz, abrazadme, pero no me hagáis mas daño.
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