27 de Noviembre del 2013, son las 00:21 y vuelvo a estar en mi bañera, desnudo, completamente hundido y culpable. Todas tus neuronas se ponen de acuerdo en recordarlo todo, cada instante, todo el dolor vuelve multiplicado por cada minuto que pasa de tu vida. Hay tormenta en mi mente, y dudo que vuelva a salir el sol, después de esto, no encuentro significado alguno a mis pensamientos.
Es como si todo lo que he sido hubiese desaparecido, siento que estoy encerrado en mi propia mente, y ahora, qué hago. Supongo que hoy no dormiré, suelo gritarle a mi almohada preguntas sin respuesta, necesito ayuda, por favor, necesito ayuda.
Si me estoy volviendo oscuro debería cambiar de color por completo, nada de lo que pienso esta claro. Te tengo que explicar por qué me siento solo, bien, estoy solo porque no puedo salir de aquí, no puedo salir de mi mente y eso me está matando sin matarme, nada tiene sentido.
Llorar, gritar, sufrir, pensar, todo eso es peor que morir.
No puedo evitar querer a la gente, mostrarles mi cariño, no puedo evitar sufrir al estar solo porque no paro de pensar en cambiar de color. No puedo evitar pensar en las injusticias del mundo, en mis ganas de cambiarlo, y en los obstáculos que me ponen. Sinceramente, no he perdido las ganas, me las han robado, han hecho algo peor que matarme, y es encerrarme dentro de mi mismo. Es un bucle, una tormenta eterna, condenado a seguir mi propia sombra.
Y ahora, qué hago, me voy o me quedo, voy a darme otra oportunidad, aunque no se por qué.
Lo voy a hacer por vosotros, las últimas lágrimas que me quedan, para vosotros.
Seguiré haciéndoos reír, escribiendo, pensando y soñando, es lo bueno de no tener miedo a morir, ya que yo, ya no me importo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario