9.1.14
Un vacío malo
Lo que mas me cuesta al escribir es pensar la primera palabra, las primeras letras que aparecen ordenadas, es mas complicado de lo que parece, puede marcar un texto completamente. Las primeras acciones pueden marcan el desenlace y el final de una historia, no es lo mismo levantarte a las ocho de la mañana con tu novia al lado que despertarte con ganas de mandarlo todo a la mierda y tus padres dando el coñazo, y eso, va marcando tus días. Nunca me ha dado miedo la sociedad, lo único que siento hacia ella es desprecio y una infinita pena, no puedo llegar a comprender la terrible ceguera voluntaria que padece. Es mas fácil y siempre lo ha sido dejarse llevar, siguiendo la corriente social. Cuando uno crea su personalidad a partir de pedazos de los demás, puede llegarse a creer que es una unidad única y totalmente personal, pero es una falsa idea, cuando te formas sólo a partir de los demás, siguiendo sus costumbres y sus ideas, acabas perteneciendo a ellos, y acabas siendo una marioneta mas de un sistema que juega contigo y con tu existencia. La verdadera personalidad se esconde en lo mas profundo de uno mismo, en tu propia esencia, en tu manera de ver el mundo. Pienso que el objetivo de la vida es moldear suavemente tu personalidad para lograr que no haga daño a quien no se lo merece, hacerla buena y mala a la vez, tener tu propio juicio diario dentro de ti. Nunca he hablado de lo que me cuesta poner un título, no me suele convencer ninguno, si pudiera escribiría sin ellos, pero supongo que todo tiene que tener algo que lo identifique, o no, eso es algo que también me enfada. Todos odiamos las etiquetas y que nos tilden de algo, pero sin embargo todos las utilizamos constantemente. Yo ya veo a todo el mundo igual, a la gente de la calle, les veo vacíos, pero no un vacío bueno, un vacío malo.
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